jueves, 10 de agosto de 2017

¿Para qué se investiga?

Por: Elizabeth Romero. 

Descartando a arrogancia y rompiendo las relaciones asimétricas que han configurado la lógica que subyace en la escuela burguesa, se puede avanzar de manera progresiva en el ejercicio de la construcción colectiva de logros “practicos”, y de esa forma generar y visibilizar como todos los implicados en la educación pueden tributar para la superación de problemas que atentan contra el desarrollo de la región.


Necesario  es entonces, atender las insuficiencias en los diseños curriculares y extracurriculares vinculados al proceso de formación de investigadores, así como estar alertas y actuar frente a la posibilidad de que la escuela se convierta en un espacio “desalentador”, que limita o inhibe la construcción de conocimiento a través de la participación y visibilización de la gente que irrumpe además en la vida política con su saber.

Entonces, usted conoce para conocer o conoce para transformar? Ciertamente, el diseño curricular no solamente obedece a una discusión técnica, le antecede de manera inconfesa una discusión de otra índole, una discusión política donde pudiera privilegiarse al estudiante desde una concepción pasiva, no articuladora ni vinculada con la práctica diaria (ya lo referíamos en nuestro artículo anterior en base a los planteamientos de Gramsci), en contraposición a la perspectiva del estudiante  como trabajador en formación, en su reconocimiento como sujeto histórico.

En este sentido, vale recordar a Marx, en las Tesis de Feuerbach (…) la vida social es en esencia, práctica. Necesaria sigue siendo entonces, la necesidad de superar la motivación esencialmente contemplativa de algunos investigadores. Aunado a lo anterior, V.I Lenin en su discurso de la I sesión de trabajo del III Congreso de Juventudes Comunistas, hace referencia a los siguiente: “uno de los mayores males y calamidades que nos ha dejado en herencia la vieja sociedad capitalista es el completo divorcio entre el libro y la práctica”, seguimos entonces con la pregunta generadora que encabeza este artículo, para que se investiga? Sumemos a ésta, donde están los logros prácticos? Más allá de la titulación de un significativo número de jóvenes, hombres y mujeres que egresan de nuestros Centros de educación con sus niveles, modalidades y otras particularidades, hacemos referencia entonces a los logros prácticos que de la mano de la investigación, la ciencia, la tecnología pudiera dar muestras de contribuciones al desarrollo territorial, en primera instancia del ámbito en el que se circunscribe, además vinculada a la vida participando activamente en la transformación de su realidad concreta.