miércoles, 22 de junio de 2016

Paz con justicia

Por: Henys Peña.
Aun está fresco en mi memoria el día que el Comandante Chávez declaró que la guerrilla colombiana debía abandonar la lucha armada, está fresca también lo que en mi opinión vino a ser la respuesta del Comandante Fidel Castro, recordando que todos los que habían aceptado la paz en Colombia, no habían tardado en ser exterminados, pero argumentando igualmente que un movimiento guerrillero no podía, no debía, imponer las duras condiciones de la vida en la montaña a sus prisioneros.

Hoy parece ser el primer día de paz para Colombia en mas de sesenta años, aun parcial, aun faltando detalles, pero paz al fin, es para ser aupada, respaldada.
El Partido Comunista de Colombia (clandestino) conformado por cuadros de al menos tres generaciones de insurgentes, curtidos en la guerra, con toda seguridad ha analizado, debatido intensamente, ha planificado y trazado finalmente una ruta que estará llena de dificultades, contratiempos y emboscadas, en todo escenario cuenta con nuestra solidaridad y respeto, con nuestro apoyo, aun mas, con nuestro afecto.
Viendo en perspectiva los sucesos, es evidente que el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán y el consecuente Gaitanazo en 1948 así como la guerra durante mas de sesenta años, con sus cientos de miles de muertos y mas de ocho millones de ciudadanos colombianos desplazados tan solo a Venezuela, son el síntoma no la enfermedad, la consecuencia no la causa de los males de Colombia.
Las causas, la enfermedad, se alojaron en la Casa de Nariño el mismo día en que fue expulsado el Libertador Simón Bolívar, y se instalo en el poder la oligarquía Santandereana, tan solo la Unión Patriótica pago con la vida de mas de cinco mil de sus militantes, concejales, alcaldes, diputados, candidato presidencial, el atrevimiento de creer, de confiar en la paz, en la palabra empeñada por el poder político, económico y militar, por esa oligarquía que devino en el tiempo en narcotraficante y paramilitar.
Hoy es decisivo el papel de los países "garantes". Como venezolano es inevitable sentir un gran orgullo por el papel destacado que ha jugado el gobierno, primero por el Comandante Chávez y ahora por el Presidente Nicolás Maduro. Pero insistimos ahora es que se inicia el trabajo, ahora es que es necesario todo el acompañamiento, solidaridad, apoyo, a los acuerdos de paz, el compromiso de los "garantes" es proteger la vida y la posibilidad de hacer política en "paz" a los insurgentes, evitar a toda costa que se reedite el exterminio ya mencionado, de la Unión Patriótica.
Lograr la paz, real, duradera, pasa por hacer justicia, reforma agraria, entregar la tierra a los campesinos, respeto a los pueblos indígenas, educación pública gratuita y de calidad, sistema de seguridad social y salud pública, eliminación de las bases militares norteamericanas, resarcir a las víctimas del conflicto, poner fin al exterminio, desapariciones forzosas y falsos positivos, desmontar las mafias paramilitares y el narcotráfico, por mencionar rápidamente algunas de las tareas urgentes, para que la paz no sea ya mas la paz de los cementerios, sino la paz producto de la justicia, nada de ello será fácil, no lo ha sido en El Salvador aun con lo mucho que se ha avanzado, pero Colombia no está sola, las FARC-EP no están solas, el Partido Comunista de Colombia no está solo... Colombia la Grande, Colombia la nuestra... la Colombia Bolivariana prevalecerá.