miércoles, 1 de junio de 2016

GUSTAVO VILLAPAREDES...EL CABALLERO DE LA SELVA,EJEMPLO DE COMUNISTA

Foto: Donato Carmona y Gustavo Villaparedes 
Por: Faustino Rodríguez Bauza

Hay nombres fundamentales en la construcción del Partido Comunista de Venezuela en el Estado Miranda y en general en el país. Camaradas que en una u otra época, o en varias etapas, han participado en el desarrollo de la organización comunista--particularmente la mirandina--, desde el PCV, desde la Juventud Comunista, o desde ambas, a lo largo de mucho tiempo.De ellos el camarada Gustavo Villaparedes es un ejemplo, por su trabajo en el Estado, aunque por circunstancias de la propia lucha, en alguna oportunidad estuvo ausente, por estar preso, en un caso, expulsado del país en otra, en tareas en otros sectores de Venezuela, en resguardo de su propia seguridad y a la vez trabajo político en otras actividades, en el proceso de la lucha armada.


Gustavo Villaparedes estuvo ligado a las primeras actividades del Partido Comunista en el Estado Miranda, en el frente campesino, y a la construcción inicial del PCV en el Tuy, en compañía de Manuel Ramón Oyón, incluido entre quienes conformaron organización comunista y contribuyeron a la Primera Conferencia de Organización Nacional del 8 de Agosto, aunque ya antes estaba ligado al trabajo de organización. Estuvo entre los repartidores del Primer Manifiesto del Partido Comunista de Venezuela, oficial, como organización ya integrada.Ingresa al PCV como campesino analfabeta.

En las propias filas del Partido recibe su formación. Inicialmente contribuyeron a ella Oyón, con quien trabajaba directamente, en el trabajo de organización campesina en el Tuy y otros sectores del Estado, entre ellos la parte de los Altos Mirandinos, ya que Gustavo era "carbonero", es decir, campesinos que además del cultivo, se dedicaban a cortar árboles viejos, en declive, para convertirlos en carbón, colocados los trozos en un hueco y quemados hasta un determinado nivel en que eran apagados para sacar el carbón que después se llevaba a Caracas, todo vigente hasta avanzados los años cuarenta, cuando ya se comienzas el uso de "reverberos" y de las cocinas de kerosén.

Para finales de los años treinta forma parte de la dirección regional del Partido en el Estado Miranda, junto, entre otros, a los camaradas Marcelino Cedeño, de Chacao, Manuel Ramón Oyón y el dentista de Los Teques camarada Luis E.Luna. Para la década de los cuarenta, con un movimiento sindical en proceso de desarrollo se comienzan a presentar en Caracas las primeras huelgas, entre los trabajadores del transporte: tranviarios y autobuseros, textileros, de la construcción, del metal, en las cuales nunca faltaba la solidaridad de los camaradas campesinos del Tuy, con sus viajes de verduras y otros componentes para el sancocho de las guardias de puertas de fábrica y reparto entre familias de los huelguistas.

Fue en una de esas situaciones donde nos tocó conocer al camarada Gustavo, después que Marcelino nos recibiera una entrega en la famosa huelga de la General--fábrica de cauchos-- de una recolecta de las células y de calle de camaradas del Partido y la Juventud de San Juan, Caracas, y de incorporarnos al grupo de apoyo a puerta de fábrica junto a trabajadores huelguistas. El camarada Marcelino, con toda seguridad dijo que "lo que falta está seguro, por allí debe venir Gustavo". En efecto, en poco tiempo vino el camarada Gustavo con su cargamento de solidaridad de los campesinos del Tuy, y de paso, acompañantes con acuerdos de solidaridad.

Después coincidimos en actividades similares, y en otras de construcción de la Juventud Comunista en Miranda, como en manifestaciones y huelgas en Caracas.Con el pase del Partido a la clandestinidad en 1.950 nos correspondió trabajar con el equipo de apoyo para la seguridad, conchas, traslados, reuniones, edición de Tribuna Popular clandestina, enlaces con Regionales, contactos con otras fuerzas políticas y sectores sociales del país,en fin, garantizar la continuidad y funcionalidad de la dirección nacional del Partido, junto a camaradas como Jerónimo Carrera, Miguel Angel Figueredo, Humberto Rojas, Francisco Marín, Elio Zerpa, Malaquías García, Porfirio Gómez, Alberto Conzoño, Carmen Conzoño,Leonel Páez, Lucas Rojas, Luis Pérez Arteaga, Pedro León Piña, Consuelo Romero, entre los cuales se encontraban los camaradas Espina López y Villaparedes, camuflados como "taxistas", con la importátísima función de transportes y de alerta permanente y de traslados de salvamento en situaciones de emergencia extrema.

Mas avanzdo el tiempo, nos tocó conseguir al camarada Gustavo Villaparedes en el Campo de Concentración y Trabajos Forzados de Guasina, donde con toda su capacidad de relación humana se le conocía como "El Caballero de la Selva". Fueron él junto a José Benigno Guilarte, "Cuyí", y José Vicente Iro los únicos comunistas en la Isla hasta que llegamos los integrantes del Partido y la Juventud Comunista incluídos en el contingente de presos políticos del tercer envío a la Isla.Allí, entre otras actividades, los camaradas Cuyí, Iro y Gustavo, mantuvieron en los pocos tiempos libres, una actividad alfabetizadora, entre el grupo de campesinos que habían sido llevados a Guasina, muchos de ellos analfabetas.

Fue esa la base sobre la cual ,cuando llegaron los otros lotes, mas que todo ya de estudiantes, algunos profesionales, obreros y gente de clase media con otro nivel educativo, se instaló la escuela a iniciativa de la organización del PCV en el campo de concentración, con el apoyo del grupo de lo que en ese momento constituía la izquierda de AD.Lo de El Caballero de la Selva provino--además de su trabajo como alfabetizador y educativo en el campo de concentración-- como apelativo por la conducta solidaria que caracterizó siempre a Gustavo, de la ayuda que él podía dar sobre todo a quienes por falta de costumbre en el trabajo del campesino se veían obligados a cumplir a la fuerza agobiadoras tareas de roce a machete de superficies exageradas, y de condiciones de trabajo dentro del agua, que caracterizaron a Guasina

Esa etapa se cerró con el traslado a la Cárcel de Ciudad Bolívar. Allí, mantuvimos el trabajo educativo, reforzándolo con la participación de camaradas de la izquierda de AD, entre los cuales se encontraban personas como José Vicente Abreu, quien allí mismo en la carcel dio el paso al PCV. Como consecuencia de ese trabajo--a pedido de integrantes de AD, y en cacuerdo con la dirección carcelaria fuimos aislados del resto de los presos y llevados a un local más pequeño, donde después fueron llevados otros comunistas, entre ellos Federico Rondón, Eduardo Gallegos Mancera, Alcides Rodríguez, Ramón Villarroel, José Sánchez Mijares,Raúl Rodríguez Bauza, Martín Marval, Miguel Angel Figueredo. Con todo ese contingente conformamos una Universidad, para formación no sólo marxista, sino en cultura general, idiomas,y componentes profesionales,

Desde Ciudad Bolívar el camarada Gustavo salió expulsado a México. En ese país se relacionó y trabajó en labores de la agricultura a la vez que realizó cursos de mecanización agrícola, cultivos especializados, en conjunto con actividades de apoyo al movimiento campesino y, con el cuidado pertinente, al apoyo del trabajo de los comunistas mejicanos, hasta su regreso al país después de la caída de Pérez Jimenes, cuando se reincorpora de nuevo a la dirección y reconstrucción del Partido Comunista en el Estado Miranda, y a la reconstrucción del movimiento obrero y campesino en el Estado, figurando en la reestructuración y fundación de sindicatos y de ligas campesinas.-

Entrada la etapa de la lucha armada, el camarada Gustavo trabajó además de en la dirección política y organizativa del Partido en Miranda, en labores de cobertura y preparación del trabajo de seguridad para el movimiento armado, y de preparación de estructuras logísticas y enlaces para respaldo a las guerrillas.En esto estuvo hasta que el traidor Carlos Núñez Tenorio lo delató al reconocerlo accidentalmente en la calle y fue apresado.Sometido a torturas y paseado por los llamados TO, por mucho tiempo se le dió por uno de los desaparecidos, hasta que un camarada que salió en libertad en uno de esos campos, en el Estado Lara, informó que había visto a un camarada de los presos que se le pareció mucho a Gustavo.

Hechas entonces todas las diligencias se ratificó la información de que efectivamente estaba preso y se colocó entonces en la lista de los presos por cuya libertad se hacían campañas permanentes en Venezuela y el mundo, y así se podía presionar para garantizarles la vida.Posteriormente, ya en marcha el proceso de incorporación de los comunistas a la vida semilegal el camarada Gustavo --en libertad-- vuelve a la reconstrucción del Partido en Miranda, como responsable del Estado e integrante del Comité Central, convirtiéndose en uno se los factores importantes en la defensa de la unidad, permanencia y fortalecimiento del Partido Comunista de Venezuela, hasta el logro posterior de actuar nuevamente en la legalidad.

El camarada Gustavo, además de su trabajo en Miranda, fue integrante del Comité Central del PCV. Murió, precisamente, de un infarto en una reunión del Comité Central, cuando al pedir la palabra e ir a hacer uso de ella solo pudo decir : CAMARADAS..un gesto de inmenso dolor no le permitió hablar y cayó desplomado. Nada pudieron hacer los médicos camaradas del CC que de inmediato se dirigieron hacia él. El infarto había sido fulminante.

El camarada Gustavo, desde analfabeta hasta su defensa ante un tribunal militar--hecha por el mismo, con un documento escrito a mano para leerlo ante el tribunal--es un ejemplo de lo que debe ser un comunista... un autodidacta permanete, un militante de la comunicación en todos los terrenos, un estudioso de los problemas específicos en los que trabaja en el seno del Partido. El camarada Gustavo además del marxismo y de una formación cultural amplia, fue un estudioso de los problemas del agro, de su estructura económica y de clase, de las luchas campesinas.Y en ese sentido,cuando venía a Caracas, mantuvo una estrecha relación de estudio con el comunista camarada Salvador de la Plaza, estudioso de los problemas agrarios, a cuya librería y tertulias era un asiduo visitante, junto con Cruz Villegas, al igual que después en la Librería Cultura Popular, con Martínez Pozo. y tuvo también relación de estudio con otro camarada Federico Brito Figueroa, también un estudioso de las luchas del agro venezolano.

Esta es una idea que puede ser mucho más amplia, de lo que es el camarada Gustavo Villaparedes, el Caballero de la Selva, cuyo nombre distingue al Comité Regional del Partido Comunista de Venezuela en el Estado Miranda.