jueves, 21 de mayo de 2015

Tras de bocón desleal

Por ANNCOL

La salida de ministro Pinzón del gabinete de Santos, pone al descubierto una vez más la profunda crisis en las alturas del régimen contrainsurgente dominante, y la incapacidad del Gobernante de turno para avanzar en una solución hacia la paz en Colombia.


La oposición “publica” y mediática de JC Pinzón a la orden presidencial de suspender las fumigaciones con Glifosato,  haciéndole coro al embajador USA-Whitaker, a AUV  y al Procurador Ordóñez, después de haber estado de acuerdo en las reuniones internas del gabinete ministerial, y del traicionero y desleal enfrentamiento con el ministro de Salud,  quien lideró la propuesta de la suspensión de las fumigaciones, fue la gota que colmó la copa.

 El fisicoculturista Pinzón, quien sin vergüenza ninguna siempre se mostró como un troyano anti Paz de Uribe Vélez en el gabinete presidencial de Santos, creyéndose los piropos que diariamente le echaba la falsimedia contrainsurgente, incluso hasta llegar a creerse que va a ser el próximo candidato presidencial que le disputará el puesto a Uribe Vélez y al Procurador; convencido con el cuento mediático de que comandar tropas es insultar a la Insurgencia guerrillera y demonizarla, no pudo entender jamás que,  el ministerio de Defensa es el más grande negocio que tiene el régimen contrainsurgente y que por esta razón lo trocan por un “bismesmán” o gerente, recientemente entrenado en negocios militares en Washington. No hay tal enroque de ajedrez como lo escribe la Silla Vacía, simplemente un alejamiento de un burócrata inepto que no se pudo sostener por más tiempo. Así que como lo dice nuestro columnista Horacio Duque. “Chao, aunque le vaya bien”.

 El fisicoculturista Pinzón se va porque durante su gestión militarista de “negociar en medio de la guerra” y  aparecer como el garrote complementario a la zanahoria de Santos, fue cuando las FFMM mostraron a los colombianos la profunda descomposición a la que han llegado y como era de esperarse; sufrieron los más serios reveses de todo tipo: jurídicos y judiciales  de corrupción, de delincuencia común, falsos positivos, paramilitarismo, venta de armas, venta de explosivos, extorsiones y atracos, cárceles Resort, escándalos sexuales etc., sin que pasara un solo día en que no apareciera  en la Fiscalía de la nación un escándalo, con lo cual las FFMM perdieron definitivamente la imagen mediática de salvadores de la democracia maestro, construida durante tantos años de manipulación contrainsurgente.
Reveses de desmoralización militar, a la que se vinieron a sumar la seguidilla de fracasos militares tácticos como por ejemplo, y para no citarle la larga lista de derrotas, basta con recordarle los últimos acontecimientos de Buenos Aires- Cauca, o el episodio de “información macabra y sucia” sobre la pierna del suboficial en norte de Santander para frenar los acercamientos con el ELN, que terminaron en un fracaso total.

Pero no es solo el físico culturista y engominado Pinzón quien mostró su ineptitud. Están en capilla todos los ministros y superministros del gabinete santista:

1-Cristo empantanado con el cuento gubernamental del equilibrio de poderes.
2-Min Justicia que no sabe que responderle al Fiscal sobre la demanda que este presentó.
3-El vicepresidente y futuro presidente Vargas Lleras enfrentado agriamente con el ministro de Hacienda y lavando la ropa sucia en público.
4-La ministra de Educación y el cooptado ministro de Trabajo “Lucho”, golpeados por un simple paro reivindicativo de maestros que no pudieron resolver.
5- El ministro de “desastres ambientales” que no sabe que decirle a los habitantes del sepultado pueblo de Salgar Antioquia  sobre una tragedia que fácilmente se hubiera podido evitar.
6-El superministro Salustiano Martínez,  contra toda evidencia y como si se tratara de un chiste de su papá en sábados felices, llamado “patriota de la paz” a Uribe Vélez.
7- los ministros de Vivienda e Infraestructura, trabajándole silenciosamente a la candidatura presidencial  de Vargas Lleras.
8- Y el resto de la frondosa burocracia del gabinete presidencial, como el conejo Cotilino: Comiendo callados.
Así pues, ANNCOL pregunta ¿quién puede estar optimista sobre la paz de Colombia?